"Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia,
Hay mujeres que nunca reciben postales de amor,
Hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados,
Hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no.
Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro,
Hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad,
Hay mujeres atadas de manos y pies al olvido,
Hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad.
Hay mujeres veneno, mujeres imán,
Hay mujeres de fuego y helado metal,
Hay mujeres consuelo, mujeres fatal.
Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan,
Hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad,
Hay mujeres que exploran secretas estancias del alma,
Hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz.
Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo,
Hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol,
Hay mujeres que van al amor como van al trabajo,
Hay mujeres capaces de hacerme perder la razón."
Joaquin Sabina.
Sin comentarios.
La verdad es que Ralph Macchio no es el mejor actor del mundo, ni tampoco Pat Morita, quizás Elisabeth Sue si ha tenido algo mas de éxito, pero un día hicieron un peliculón.
A Macchio lo recuerdo en Cruce de Caminos (aquella de los bluesman de Nueva Orleans), y Rebeldes (de donde salieron Cruise, Matt Dilon...), pero aquí tocó techo.
A los que critican este tipo de cine yo les diría que les falta corazón para ver las películas, o edad para haberlas visto en el momento adecuado. Es como aquel anuncio del abuelo de Werther's Original, ¿sabéis a lo que me refiero? cuando un sabor o un olor te recuerdan un momento o una época de tu vida, cierto cine provoca lo mismo. Hay muchas formas de disfrutar de una peli, El Padrino, Martín H, Pulp Fiction, Trainspotting o Requiem for a Dream son otra cosa, son grandes películas pero otra cosa. La de Daniel Larusso tiene algo más, más que un mensaje salchichero tipo Harry Potter, más que un gran elenco o un guión excepcional, más que la historia del chaval al que le pegan en el cole. Puede que apelar al romanticismo del espectador para defender una peli que me gusta no sea un argumento adecuado, por eso no seré crítico de cine, pero aquí es el que toca. No creo que haya sido yo el único que con seis años hacía la grulla delante de la tele, o admiraba la sabiduría señor Miyagi (descansa en paz Noriyuki), de lo que estoy seguro es de cuando veo Karate Kid me alegro de haber nacido en mi época.
Soziedad Alkoholika (el grupo musical) tenía una canción incluida en la B.S.O. de "El día de la Bestia" (la peli de Alex de La Iglesia) que analizaba el fenómeno navideño en general. Este grupo, ahora en boca de todos por otros temas, hacía una mención a la situación de los abetos en cuanto llega diciembre (lamentable).
Las tradiciones no son, como fenómeno, ni positivas ni condenables, pero ya mantenemos suficientes de las cuestionables, como para importar otras iguales.
En Andalucía, Murcia o Madrid, poner el arbolito significa destrozar una especie poco común en esas comunidades, no sólo destrozar un abeto natural.
Si aún así quereis un árbol en vuestra casa, compradlo en un vivero, y aseguraos de que reune unas características:
Intentad que tenga "cepellón", es decir, un bloque no desmoronable formado por la tierra y las raíces.
Que no esté cortado por el tronco.
Ved que esté plantado en una maceta que asegure el drenaje del agua de riego sobrante.
Aún así es complicado que la planta no sufra en casa, normalmente se seca debido a las luces y la calefacción y no sirve de nada replantarla.
Osea que ya que vamos encaminados a adherirnos a esta costumbre, por lo menos que sea de plástico (seamos un poquito adultos).
Hace un par de meses leiamos en la prensa que la ex ministra Esperanza Aguirre había publicado un libro.
Del argumento la mayoría tenemos poca o ninguna idea, pero por lo que ha salido a la luz, lo relevante de la cuestión parece que no es la trama.
Resulta que Doña Esperanza vive en un país dónde la inflación se dispara, donde los salarios mínimos no cubren las necesidades que se consideran mínimas y donde las hipotecas y los alquileres siguen subiendo cada año.
Pues bien, no se le ha ocurrido una forma mejor de faltarnos al respeto a la gran mayoría de los ciudadanos del Estado Español que esa que nos toca mas de cerca, la del bolsillo.
Declaraciones como "Lo que peor llevo es la factura de la luz", o "no llego a fin de mes" han crispado ha mucha gente y con razón, hasta el punto de que la del PP ha tenido que pedir disculpas
por ellas.
Lo que suele pasar con casi todas estas cosas...desde la caída de Edgar al último montaje sobre Star Wars, pues parece que la Biografía de Espe también tiene su pequeño espacio en internet, por lo menos nos lo tomamos con humor.
Ayer tuve la oportunidad de asistir junto a mis compañeros y otra audiencia de procedencia desconocida para mí, aunque imagino que en su mayoría licenciados o estudiantes de carreras científicas, a una conferencia de Francisco Cuadros Blázquez, catedrático en físicas de la Universidad de Extremadura.
Después de escuchar unas mínimas nociones sobre física y termodinámica, de las que yo, por supuesto, carecía, comenzó a hablar de la importancia de las energías renovables en la actualidad.
Me llamó la atención un dato que se me había escapado hasta ayer, y es que debido a que países como China crecen y crecerán a un ritmo alto, hasta igualarse a otros actualmente con mayor poder económico, probablemente en un espacio de tiempo reducido, exista otro mercado con el que competir por la explotación de las fuentes no renovables (carbón, petróleo...).
Esto podría tomarse como una opción para dar prioridad a las FER (fuentes de energía renovables) pero según el, previamente a la concesión de esa oportunidad, lo que ocurrirá tendrá mas que ver con un salto importante hacia el uso de las energías nucleares.
Estas formas de producción energética son, de momento, peligrosas, los residuos aún no pueden ser tratados con seguridad y sus efectos pueden ser mas que nocivos para el medio ambiente y para la salud pública en general así que, si tenemos en cuenta que hasta ahora existían problemas con la emisión de gases a la atmósfera, y los temas abarcados en el protocolo de Kyoto vamos de Guatemala...en fin el tiempo dirá.
Hace poco mas de una semana, el equipo platense de Gimnasia y Esgrima recibía amenazas de muerte de sus seguidores para que no ganase, o no jugase a ganar en su enfrentamiento con Boca Juniors, la razón: Boca es el oponente directo de su eterno rival, Estudiantes, por conseguir el Clausura.
Este fin de semana Racing de Avellaneda y San Lorenzo de Almagro, directamente no jugaron el encuentro que tenían planeado disputar el domingo, sus hinchas protestaban contra la medida adoptada por la AFA que impedía a los aficionados más violentos asistir a los terrenos de juego(una de tantas medidas adoptadas por la AFA con intención de impedir los incidentes casi cotidianos que se producen en el país andino) el grito de "sin hinchas no se juega" era el que más se escuchaba.
Lo triste no es que la Liga corra el riesgo de ser suspendida, ni que estos incidentes se hayan visto incrementados en los últimos tiempos, ni que ya hace unos años se hubiese tenido que suspender un torneo de tal magnitud (el fútbol es casi una religión en Argentina), lo triste es que ya no nos sorprenda.
Aún a riesgo de desviarme de la inflexible línea marcada por casi todo periodista deportivo al que he leído, escuchado o visto hasta ahora, aportaré una información de primera mano: los que montan jaleo en un estadio no son cuatro, ni cuatro ni diez ni veinte ni cien provocan los incidentes que han tenido lugar en Argentina durante los últimos diez años y ni mucho menos, esos cuatro detienen una jornada de liga, no se si alguno lo recordará, pero la semana pasada en el programa de canal + Fiebre Maldini (que por cierto recomiendo a todo aquel al que le guste el fútbol y a los que no tambien) podíamos ver una imágenes magníficas, en cuanto a nitidez y en cuanto a significación , en las que un antidisturbios, que podría haber sido sacado de cualquier cómic de Azagra, disparaba sobre los miembros de una barra mientras se reía y lo comentaba con un compañero, disparaba balas de goma a una distancia mínima y desde un piso superior al que ocupaban los jóvenes, es decir, no apuntaba precisamente a los pies. Sus compañeros, los demás policías, a los que recuerdo se les paga entre otras cosas para mantener la calma y no para ponerse a la altura de seguidores radicales, desoían los consejos de jugadores, árbitro y entrenadores de ambos equipos y disparaban desde el campo.
a veces las cosas no tienen explicaciones tan sencillas como las pintamos y otras los que comunican tampoco se toman su tiempo para reflexionar al contarlas, esto no deja de ser una opinión, pero a lo mejor vendría bien que más de uno se la plantease.